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Aerolíneas y Transporte

Continuidad de liderazgo
CANAERO ratifica su Mesa Directiva 2026-2027 y pone sobre la mesa los temas que definirán la operación aérea en México

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En un momento donde la aviación mexicana no tiene margen para titubeos, la Cámara Nacional de Aerotransportes (CANAERO) decidió apostar por la continuidad.

Durante su LX Asamblea General Ordinaria, el organismo no solo ratificó a su Mesa Directiva para el periodo 2026-2027, sino que envió un mensaje claro hacia dentro y hacia fuera del sector: el tiempo de ajustes estructurales llegó, y el contexto -con el Mundial en puerta- obliga a tomar decisiones con precisión.

Al frente se mantiene Cuitláhuac Gutiérrez (Aeroméxico), acompañado por una estructura que combina continuidad y nuevos perfiles: Yuri Salinas (Viva Aerobus) como primer vicepresidente; María Antonieta Pacheco (Grupo Orión) como segunda vicepresidenta; Roberto Centeno (Aerolíneas Ejecutivas) como tercer vicepresidente; Danilo Correa (Avianca Cargo México) como cuarto vicepresidente; Luis Noriega (Air Canada) como secretario; y Rafael Silva (Estafeta) como tesorero.

Una mesa que, más allá de nombres, refleja la diversidad del ecosistema aeronáutico: aerolíneas comerciales, carga, aviación ejecutiva y servicios complementarios.

Fin de una etapa: CANAERO redefine su operación

Pero la Asamblea no fue solo de continuidad. También marcó el inicio de un cambio estructural relevante: la terminación gradual del modelo de colaboración entre IATA y CANAERO, vigente desde 2020.

Una decisión que responde a una necesidad que el propio sector venía señalando: mayor agilidad, mayor representatividad y una voz más directa frente a los retos actuales de la aviación en México.

En otras palabras, menos estructura compartida y más capacidad de reacción propia.

El Mundial como punto de presión

La industria aérea mexicana enfrenta uno de sus momentos más exigentes, con la Copa Mundial de Futbol 2026 como catalizador de demanda, pero también como prueba operativa.

CANAERO lo puso sobre la mesa sin rodeos: el país necesita fortalecer su capacidad aeroportuaria -con especial atención al Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM) y otros nodos clave-, acelerar la incorporación de tecnología para el procesamiento de pasajeros y carga, y garantizar una operación eficiente en escenarios de alta presión.

No es solo mover más pasajeros. Es moverlos bien.

Costos, regulación y viabilidad

En paralelo, la Cámara subrayó uno de los temas más sensibles para la industria: los costos.

En un entorno geopolítico que ha presionado el precio del combustible —que representa entre el 25% y el 30% de los costos operativos de las aerolíneas—, la discusión se amplía hacia otros componentes estructurales como la Tarifa de Uso de Aeropuerto (TUA) y los cargos regulados.

El mensaje es directo: sin condiciones que favorezcan la eficiencia y la accesibilidad, el crecimiento del sector se vuelve más complejo.

A esto se suma el frente regulatorio. CANAERO reiteró la necesidad de avanzar hacia un marco normativo alineado con la realidad actual de la industria, evitando cargas excesivas y, sobre todo, fortaleciendo los mecanismos de diálogo con las autoridades.

Una petición que resuena en todo el ecosistema turístico.

Una industria que no puede descoordinarse

La Asamblea contó con la presencia de funcionarios de la Secretaría de Economía, entre ellos Vidal Llerenas y Gustavo Cabrera, en un momento donde la coordinación interinstitucional se vuelve crítica.

Porque si algo dejó claro CANAERO es que la aviación no opera en aislamiento: es la columna vertebral de la conectividad, del turismo y de la competitividad del país.

“Reforzaremos nuestro posicionamiento en pilares clave como seguridad, regulación, infraestructura, sostenibilidad y costos”, señaló Gutiérrez, al dar la bienvenida a nuevos miembros como Aerus, TAR, Boeing y Air France-KLM.

Continuidad con presión de fondo

La continuidad de la Mesa Directiva no es, en este caso, una señal de inercia. Es una decisión estratégica en un momento donde el sector necesita estabilidad para enfrentar un entorno complejo.

Pero también es una continuidad con presión.

El crecimiento no dependerá solo de la demanda, sino de las condiciones en las que se le permita operar.

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