Connect with us
FacebookFacebookTwitterInstagramSpotifyTikTokYouTube

Nacionales

Los Cabos cerró con 133 mil millones de pesos en derrama y consolida su modelo de promoción rumbo a 2026

Publicado

.

En un escenario internacional marcado por la desaceleración de algunos mercados y la creciente competencia entre destinos, Los Cabos no solo mantuvo el paso: avanzó.

El destino cerró el año con 3.77 millones de visitantes vía aérea, una derrama económica directa de 133 mil millones de pesos y un indicador que sintetiza la eficiencia de su estrategia: por cada peso invertido en promoción turística, se generaron 266 pesos en derrama directa.

Con estas cifras, Rodrigo Esponda, director general del Fideicomiso de Turismo de Los Cabos (FITURCA), presentó los resultados y la estrategia rumbo a 2026, dejando claro que el crecimiento del destino no es fortuito, sino consecuencia de una política sostenida de diversificación, medición y disciplina financiera.

Del total de visitantes, 2.5 millones fueron internacionales, consolidando a Los Cabos como el tercer destino del país en recepción aérea internacional y el sexto en volumen total de tráfico. En un contexto complejo para la aviación global, fue además el único de los tres principales destinos turísticos de México que logró números positivos en llegadas internacionales.

Pero el dato más revelador no está solo en el volumen, sino en la calidad del visitante.

La estrategia hacia 2026 no apunta a sumar turistas indiscriminadamente. La apuesta es distinta: atraer viajeros que permanezcan más tiempo, gasten más y recorran más la región. “Calidad sobre cantidad” es la lógica que hoy guía la promoción.

Y esa lógica se refleja en la conectividad.

Hoy Los Cabos cuenta con 33 rutas desde Estados Unidos, 11 desde Canadá, 16–17 rutas nacionales, además de las conexiones directas con Frankfurt vía Condor y Panamá vía Copa Airlines. La ruta alemana opera ya su segunda temporada con un 73% de ocupación, acercándose al punto de equilibrio del 80% que exigen las aerolíneas. La conexión con Panamá abrió la puerta a Centro y Sudamérica, mercados más fragmentados y complejos, pero estratégicos para diversificar riesgo.

Lo que pocos saben —y Esponda lo subrayó— es que estas rutas no se consiguen en meses. Tanto Condor como Copa implicaron hasta ocho años de gestión, estudios de mercado y negociaciones constantes. La conectividad no es una casualidad; es una construcción paciente.

En paralelo, el destino amplió presencia en Canadá tras la fusión WestJet–Sunwing, creció en mercados secundarios de Estados Unidos y mantiene procesos activos con British Airways, Transat e incluso Emirates. El mercado del Reino Unido, aun sin vuelo directo, sigue creciendo conectando vía Estados Unidos y Ciudad de México.

La diversificación no es solo geográfica. También es de producto.

El segmento de reuniones representa ya el 10% del total de cuartos-noche del destino, con propuestas formales de negocio que se miden en impacto directo. Durante el año se realizaron 180 viajes de familiarización y se capacitó a 23 mil intermediarios de viaje en 21 mercados estratégicos. La promoción no se limita a presencia en ferias; se traduce en capacitación técnica y cierre de ciclo comercial.

En el frente digital, los resultados también son contundentes: 491 millones de impresiones con conversión, más de 3,300 notas periodísticas gestionadas, 4 millones de visitantes únicos en el portal oficial y 138 mil reservaciones en restaurantes generadas a través de la plataforma del destino. Más de 2 mil empresas locales alimentan directamente el extranet, profesionalizando la oferta y generando negocio para microempresas.

Pero quizá uno de los ejes más relevantes hacia 2026 sea la sostenibilidad con impacto comunitario.

La Guía de Experiencias Rurales —desarrollada durante tres años— integra prestadores locales capacitados en marketing, reservas y operación. A ello se suman nuevas guías de avistamiento marino y observación de aves, con siete especies endémicas documentadas en la Sierra de la Laguna. Las encuestas de satisfacción muestran un dato revelador: las comunidades rurales reportan mayor aceptación del turismo que las zonas urbanas, en parte por la generación directa de ingresos.

El impacto económico va más allá de la derrama.

El impuesto al hospedaje generó 1,127 millones de pesos, de los cuales 492 millones fueron asignados a promoción en Los Cabos. El destino generó además 44 mil empleos turísticos directos, con ingresos 37% superiores a la media estatal. A ello se suman aportaciones fiscales municipales, estatales y federales vía IVA, derecho de no migrante e impuestos vinculados al sector.

Hacia 2026, la estrategia se concentra en consolidar 21 mercados prioritarios, optimizar socios comerciales para maximizar retorno de inversión y reforzar la diferenciación del destino como referente en naturaleza, bienestar, lujo y experiencias de alto valor.

Los Cabos no quiere competir como “una playa más” en el mapa global. La narrativa es otra: un destino que mide, ajusta, diversifica y multiplica el impacto económico en su comunidad.

Y si los números de este año son un indicador, el modelo ya está dando resultados.

Numeralia clave

  • 3.77 millones de visitantes vía aérea
  • 2.5 millones internacionales
  • 133 mil millones de pesos en derrama directa
  • 266 pesos generados por cada peso invertido en promoción
  • 44 mil empleos turísticos directos
  • 491 millones de impresiones con conversión
  • 138 mil reservaciones en restaurantes vía plataforma oficial
  • 1,127 millones de pesos captados por impuesto al hospedaje

Protagonista de la semana

Tendencias