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NABOA Tulum: cuando el lujo baja la voz y la naturaleza toma la palabra
En medio de la vegetación exuberante y la calma envolvente de la Riviera Maya, este nuevo hotel boutique abre sus puertas como un santuario de lujo silencioso, donde la experiencia no busca deslumbrar, sino acompañar. Es la primera propiedad de un concepto global de hospitalidad que apuesta por la introspección, la belleza honesta y el tiempo sin prisa.
Ubicado en Tulum, a menos de dos horas del Aeropuerto Internacional de Cancún y a solo 30 minutos del nuevo aeropuerto de la región, NABOA Hotel Tulum redefine el lujo desde la autenticidad. Aquí, lo esencial vuelve a ocupar el centro: naturaleza, serenidad y una profunda conexión con los legados locales.
Desde el primer paso, los espacios etéreos y luminosos revelan una arquitectura que dialoga con los manglares y el entorno tropical. Las líneas puras, los tonos terracota del chukum —acabado ancestral de la cultura maya—, las maderas, las piedras y las plantas se integran sin artificios. El proyecto arquitectónico fue desarrollado por Jaque Studio, bajo la visión del arquitecto Jesús Acosta, mientras que el interiorismo y la dirección artística corrieron a cargo de la firma australiana Studio Wenden.
El interior de NABOA es un homenaje al lujo íntimo y sensorial. Tapetes de Oaxaca, cerámicas artesanales, lámparas escultóricas, textiles contemporáneos y piezas de ebanistería conviven en una atmósfera que se siente más como un hogar cuidadosamente curado que como un hotel tradicional. Todo invita a quedarse, observar y respirar.
El corazón del hotel es un gran salón cubierto por una pérgola de doble altura, con sofás generosos y una biblioteca dedicada al arte. Desde ahí, el espacio fluye naturalmente hacia el jardín, la piscina, el solarium y las suites, en una transición casi coreográfica entre interior y exterior.
Con solo 10 suites, NABOA privilegia la privacidad y el descanso profundo. Tres categorías definen la experiencia: The Nest, The Tropical y The Pavilion, todas pensadas como refugios contemplativos donde el tiempo parece desacelerarse y el silencio se vuelve parte del lujo.
El bienestar es una extensión natural de la estancia. Yoga, sesiones de relajación con cuencos, clases de barré y tratamientos como el masaje maya —inspirado en la sabiduría precolombina— forman parte de una propuesta wellness diseñada para restaurar cuerpo y mente, sin rigidez ni imposiciones.
La experiencia se completa en LU_LO, el espacio gastronómico del hotel, donde la cocina mexicana dialoga con técnicas internacionales bajo la dirección del chef Carlos Bordonave. El menú acompaña el ritmo del día: desayunos reconfortantes, almuerzos frescos, cenas de tres tiempos con ingredientes de temporada y postres que celebran el placer sin excesos.
La mixología tiene un papel protagónico gracias a las creaciones de Koki Yokoyama, ganador de World Class México 2024. Cócteles como el NABOA, la Maíz Colada o el Mango Spice Manhattan refuerzan el carácter sibarita del lugar.
Para quienes desean explorar, el concierge diseña itinerarios a la medida: cenotes, zonas arqueológicas, experiencias acuáticas o simplemente la recomendación perfecta para seguir el pulso de Tulum… o desconectarse de él.
NABOA Tulum marca el inicio de una filosofía de hospitalidad que trasciende lo convencional. Un hotel que no compite por atención, sino que invita a una pausa consciente. Un nuevo romanticismo del descanso, donde el verdadero lujo es volver a lo esencial.
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