Connect with us
FacebookFacebookTwitterInstagramSpotifyTikTokYouTube

Aerolíneas y Transporte

Aerolíneas advierten presión sobre tarifas y rutas por el alza del combustible

Publicado

.

Aerolíneas advierten presión sobre tarifas y rutas por el alza La aviación latinoamericana enfrenta una presión que puede terminar por modificar cuánto cuesta viajar y qué destinos conservan sus conexiones. Durante el panel de líderes de aerolíneas del encuentro de ALTA en México, los representantes de Aeroméxico, Avianca, JetSMART y Aerolíneas Argentinas coincidieron en que el encarecimiento del combustible exige revisar tarifas, capacidad y planes de crecimiento, aun cuando la demanda mantiene señales de fortaleza.

El dilema quedó planteado: absorber indefinidamente los mayores costos deteriora la viabilidad de las empresas, pero trasladarlos al boleto puede dejar fuera a los pasajeros más sensibles al precio. Cuando una ruta no consigue sostenerse con esa nueva estructura de gastos, reducir frecuencias o suspenderla se convierte en una posibilidad.

Para Gabriel Oliva, de Avianca, las herramientas pasan por trasladar los costos hasta donde la demanda lo permita, ajustar la oferta y operar con mayor eficiencia. Advirtió que una conexión rentable con un precio de combustible puede dejar de serlo cuando ese insumo se encarece de manera considerable.

El directivo sostuvo que la compañía sigue observando una demanda sana en sus mercados, aunque eso no elimina la necesidad de revisar permanentemente la rentabilidad de las operaciones. Al mismo tiempo, defendió la continuidad de las inversiones en cabinas, servicio y desempeño operacional: la presión financiera obliga a equilibrar la sostenibilidad del negocio con la experiencia que recibe el pasajero.

Un nuevo escenario para crecer

Estuardo Ortiz, de JetSMART, consideró que la industria debe planificar bajo el supuesto de que el combustible seguirá caro durante 2027. A su juicio, incluso una eventual solución de los conflictos armados no implicaría una normalización inmediata del suministro y de los precios.

Su lectura apunta a un cambio en las condiciones de operación que exige mayor cautela. Explicó que JetSMART redujo el crecimiento que había previsto para este año y anticipó que la disciplina para incorporar capacidad seguirá siendo determinante.

La región, sin embargo, conserva oportunidades. Ortiz destacó que todavía existe una amplia población que no viaja en avión y mercados con espacio para estimular nuevos pasajeros. El desafío consiste en desarrollar ese potencial con una estructura de costos que permita ofrecer precios accesibles.

Desde Aeroméxico, Andrés Conesa añadió otro factor de riesgo: el efecto que un periodo prolongado de energía cara puede tener sobre la economía. Además del impacto directo sobre las aerolíneas, advirtió sobre presiones inflacionarias, tasas de interés más elevadas y una eventual desaceleración que termine debilitando la demanda.

La resistencia del viajero es, por ahora, una fortaleza compartida. La incertidumbre está en cuánto puede durar si se encarecen simultáneamente el transporte y otros componentes del viaje.

Menos barreras para sostener las conexiones

Frente a ese panorama, los participantes reclamaron mejores condiciones para operar. Infraestructura, tecnología, impuestos y tasas aeroportuarias aparecieron como factores que pueden agravar la presión o ayudar a contenerla.

Ortiz propuso aprovechar la coyuntura para avanzar en iniciativas de integración aérea, como el cielo único sudamericano, y reducir las barreras que dificultan abrir y sostener rutas. Su planteamiento fue que, si los gobiernos no van a otorgar apoyos para enfrentar el encarecimiento del combustible, pueden contribuir disminuyendo cargas que finalmente paga el pasajero.

Conesa llevó la discusión al caso mexicano y cuestionó el cobro del Derecho de No Residente a viajeros en tránsito. Según explicó, esa carga resta competitividad a Ciudad de México frente a centros de conexión como Bogotá y Panamá.

El señalamiento toca un punto central para el turismo: una conexión compite también por el costo total y la facilidad de utilizar un aeropuerto. En un entorno de márgenes presionados, las cargas adicionales pueden pesar sobre las decisiones del pasajero y sobre la capacidad de las aerolíneas para desarrollar sus redes.

Argentina: eficiencia y cambio de cultura

La experiencia de Aerolíneas Argentinas aportó al panel un ejemplo de transformación interna. Fabián Lombardo explicó que la compañía recibió el mandato de continuar operando sin transferencias del Estado, lo que obligó a revisar procesos, estructura y rutas.

De acuerdo con las cifras que presentó, la empresa obtuvo ganancias de 56 millones de dólares en 2024 y de 170 millones en 2025. El proceso incluyó la salida de 2,200 trabajadores mediante retiros y prejubilaciones, además de la cancelación de operaciones que no cubrían sus costos.

Lombardo subrayó que el problema también estaba en la forma de trabajar: había tareas que requerían más personas de las necesarias por la permanencia de procesos que no se habían actualizado. Aseguró que la compañía ahora vuela y factura más con una estructura de personal menor, y reconoció la participación de los trabajadores en ese cambio.

Ortiz destacó que una Aerolíneas Argentinas administrada con criterios de sostenibilidad financiera también favorece condiciones de competencia más equilibradas.

Las oportunidades de crecimiento siguen presentes en América Latina. Convertirlas en nuevas rutas y más viajeros dependerá de cómo las compañías administren la presión sobre sus costos y de cuánto espacio encuentren para operar en mercados donde impuestos, regulación e infraestructura siguen pesando sobre el boleto.

 

Protagonista de la semana

Tendencias

Suscríbete a nuestro Newsletter

Enterate de lo más relevante del mundo del turismo