Connect with us
FacebookFacebookTwitterInstagramSpotifyTikTokYouTube

Nacionales

Yucatán acelera su apuesta por el turismo comunitario y busca convertirlo en uno de sus grandes motores

Publicado

.

Acapulco, Guerrero.— Mientras muchos destinos siguen concentrando su estrategia en grandes resorts, playas o turismo masivo, Yucatán decidió mover la conversación hacia sus comunidades, naturaleza, experiencias auténticas y viajeros que buscan algo más que una fotografía.

Esa fue una de las apuestas más claras del estado durante el Tianguis Turístico México 2026.

Con una delegación cercana a las 100 personas, integrada por 48 prestadores de servicios turísticos, municipios, Pueblos Mágicos, asociaciones y representantes comunitarios, Yucatán llegó a Acapulco con una estrategia enfocada en diversificar su turismo y descentralizar la derrama económica hacia el interior del estado.  

Pero más allá del tamaño de la delegación, el mensaje fue otro: el estado quiere consolidarse como uno de los referentes nacionales en turismo comunitario.

Darío Flota Ocampo, secretario de Fomento Turístico de Yucatán, explicó que hoy el estado cuenta ya con 42 asociaciones certificadas por Sectur vinculadas a este segmento, aunque el número total supera las 80 cooperativas y proyectos turísticos comunitarios distribuidos en distintas regiones del estado.  

Se trata de experiencias donde el visitante deja de ser únicamente turista para integrarse -aunque sea por unas horas o algunos días- a la vida cotidiana de las comunidades.

“Ahora el nombre de turismo comunitario describe mejor la experiencia que tienen los visitantes de incorporarse y participar y ser parte de la vida diaria de una comunidad que abre sus puertas para compartir lo que hacen todos los días”, explicó Flota.  

En Yucatán, este modelo ya no gira solamente alrededor de cenotes o recorridos ecológicos. Incluye talleres artesanales, gastronomía tradicional, turismo rural, experiencias con comunidades mayas, recorridos de naturaleza y actividades vinculadas a áreas naturales protegidas, muchas de ellas ubicadas a corta distancia de Mérida.

El secretario reconoció que este tipo de producto lleva años funcionando en el estado bajo otras etiquetas como turismo ecológico, rural o de naturaleza, pero considera que el concepto de “turismo comunitario” refleja mucho mejor el tipo de viajero que hoy busca el destino: uno más interesado en experiencias auténticas, sostenibilidad y contacto directo con la cultura local.  

Yucatán además intenta capitalizar un momento donde el turismo internacional está cambiando de hábitos.

El visitante ya no busca únicamente grandes ciudades o destinos saturados; busca conexión cultural, seguridad, gastronomía y actividades más personalizadas.

De acuerdo con Flota, uno de los fenómenos más notorios es el crecimiento de viajeros que visitan Yucatán por primera vez, así como el aumento de grupos de mujeres y jóvenes viajando al destino.  

“Lo vemos como un reflejo del clima de confianza y seguridad que tiene Yucatán”, sostuvo.  

El funcionario también habló sobre el Mundial FIFA 2026 y el posible impacto para la región sureste.

Aunque considera que la actividad principal se concentrará en las ciudades sede, Yucatán sí espera captar parte del flujo turístico internacional gracias a la conectividad aérea de Cancún y al interés de muchos viajeros por extender sus recorridos hacia destinos cercanos como Chichén Itzá.  

“Probablemente Cancún sea el lugar que pueda contar con el aeropuerto de llegada y salida que tendrá tráfico por el Mundial, y muy probablemente quienes hagan escala en Quintana Roo visiten Yucatán”, explicó.  

Pero mientras el turismo comunitario gana protagonismo, Yucatán tampoco descuida uno de los segmentos que más crecimiento le ha dado en los últimos años: el turismo de reuniones.

Mérida continúa consolidándose como una de las ciudades más competitivas del país en congresos, convenciones y eventos corporativos.

El estado opera actualmente un fideicomiso especializado en turismo de reuniones y mantiene una agenda cada vez más activa de congresos nacionales e internacionales.  

Tan solo el año pasado, Yucatán registró más de 158 eventos de reuniones, prácticamente uno cada dos días.  

La operación además ya no depende únicamente de centros de convenciones o recintos gubernamentales.

Hoteles con salones especializados y antiguas haciendas adaptadas para eventos forman parte de una infraestructura que ha permitido ampliar la capacidad del destino para recibir reuniones de distintos tamaños y perfiles.  

En paralelo, la gastronomía sigue funcionando como uno de los principales activos del estado.

Flota aseguró que quienes visiten Yucatán encontrarán nuevas atracciones, restaurantes y experiencias, aunque con un elemento que se mantiene intacto: la cocina yucateca.  

“Van a descubrir muchas cosas nuevas… pero van a seguir encontrando una comida deliciosa”, dijo.  

A eso se suman los Pueblos Mágicos, rutas de naturaleza y experiencias cercanas a Mérida, que permiten recorrer distintos puntos del estado en trayectos relativamente cortos, una ventaja logística que hoy también se ha vuelto clave para el visitante.  

Con esta estrategia, Yucatán busca algo más profundo que aumentar visitantes. Busca redistribuir el turismo, diversificar segmentos, elevar el gasto del viajero y convertir a las comunidades en parte central de la experiencia turística del estado.

Y en un momento donde muchos destinos intentan reinventarse frente a un viajero más exigente, Yucatán parece haber encontrado una ruta clara: menos turismo de volumen… y más turismo con identidad.

Protagonista de la semana

Tendencias

Suscríbete a nuestro Newsletter

Enterate de lo más relevante del mundo del turismo