Y sus alrededores
Déjate sorprender por Irapuato “La Capital Mundial de la Fresa”

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Para muchos viajeros, Irapuato es una parada en la ruta de camino a ciudades como Guanajuato Capital o San Miguel de Allende. Un municipio que figura en el mapa de manera discreta, sin hacer mucho ruido y que difícilmente podría concebirse como un “debo de ir” al momento de emprender una exploración por el estado de Guanajuato.
 
Pero la geografía nunca dejará de sorprendernos y en esta ocasión no fue la excepción,  pues acudimos a “La Capital Mundial de la Fresa”, para descubrir por qué el apelativo, iniciando nuestra odisea con aquel inconfundible track de The Beatles; Strawberry Fields Forever y preparándonos para ingresar en los terrenos menos convencionales  del estado.
 

 

Al arribo a la ciudad, ya nos esperaban nuestros anfitriones para adelantar un poco de lo que veríamos durante el viaje; Sergio de Jesús Martín y Carlos Maya, presidente y director de la OCV Irapuato respectivamente;  junto con Gustavo García, director de INFORUM y Guadalupe González, Directora de Turismo Municipal, nos compartieron un panorama mucho más extenso del destino, que no solo es ideal para el segmento MICE, sino que también se complementa con actividades de integración en sus ranchos,  de esparcimiento en sus campos y de placer en su gastronomía, que descubriríamos más tarde.
 

 
La adrenalina como principal ingrediente en Salamanca
 
Nos dirigimos al Parador Turístico Peñasola, en Salamanca, donde la adrenalina era el ingrediente principal de nuestro itinerario, pues nos esperaba un grupo de guías para practicar senderismo y posteriormente descender haciendo rappel 60 metros abajo. Las vistas desde lo alto del cerro, proporcionaban paz combinada con emoción, algunos valientes eligieron rendir un tributo a Mowgli, mientras los menos osados elegimos volver por los sinuosos caminos de terracería. Un cierre inesperado y grandioso, es cruzar el puente colgante que se asoma al finalizar la hazaña, total ¿qué tanto más son otros gritos?
 


 

Un descanso ideal para el viajero de negocios
 
Luego de un día lleno de tierra, piedras en las botas y nuevos amigos, era momento de recuperar fuerzas y descansar en el Microtel Inn & Suites by Windham Irapuato, que nos recibió con todos los protocolos al ingresar y ofrece habitaciones confortables, con diseño contemporáneo, pero además con una ubicación privilegiada, a tan solo 5 minutos de Inforum, lo que convierte al hotel en un alojamiento excelente para los viajeros de negocios.
 
Una probadita de lo que la tierra nos regala con la “Ruta de la Fresa”
 

 
La mañana no podía comenzar de mejor manera, pues para los amantes de las fresas, acudir a los campos de cultivo significaba toda una experiencia. En el camino de la pizca nos acompañaron Toño, guía especializado en la materia y Marquiño, gerente de la Asociación del Mercado de la Capital Mundial de las Fresas, quienes nos dieron una cátedra que abarcó desde la llegada de Nicolás Tejeda, quien introdujo una veintena de matas a México en 1852, hasta la época actual, donde los macrotúneles hacen algo parecido a la “magia”.
 

Al concluir nuestra deliciosa tarea de pizcar nuestras propias fresas y llevarlas de la planta a la boca -literalmente-, disfrutamos de un almuerzo fuera de todo lo visto anteriormente. Pues nos sentamos a las orillas de los cultivos para disfrutar de platillos y postres preparados con fresa. Esta experiencia, conocida como “La Ruta de la Fresa”, puede consultarse en la app OCV Irapuato, y está abierta al público con aforo limitado.
 

Pero una visita a la Capital Mundial de la Fresa no podía estar completa sin conocer “La Cristalita”, una empresa 100% irapuatense con 52 años de historia, que conserva su esencia familiar y ha llevado muy en alto el nombre del municipio con sus fresas cristalizadas, con chocolate, mermeladas, y un sinfín de productos que conquistan desde el primer bocado.

 

Rancho La Cumbre legado de tradiciones
 
Más tarde llegamos al rancho “La Cumbre”, un espacio familiar que invita a la reflexión y el descanso, donde es posible tomar un temazcal, mecerse en sus hamacas, tomar un taller de macetas e incluso alojarse en alguna de sus habitaciones para experimentar esa desconexión tan necesaria. Ahí, bajo una atmósfera de tranquilidad y frescura bajo sus árboles, es prácticamente imposible pensar en el tiempo.
 

 

El anochecer nos tomó por sorpresa sobre unos petates y bajo la luna, con un cielo limpísimo que revelaba una panorámica sideral, que aún de recordarse eriza la piel. Alrededor, unos tipis y al centro una fogata que sirvió como pretexto para disfrutar de un chocolate caliente y un pan de muerto, mientras descansábamos de tanta alegría.
 


 

Las manos artesanas a orilla de la Presa “La Purísima”
 
Comenzamos el domingo muy temprano, a las orillas de la Presa “La Purísima”, donde un grupo de artesanas y cocineras nos esperaban para enseñarnos a tejer cestas de carrizo, labor que ha ido perdiendo protagonismo en las últimas décadas y hoy se enseña con la finalidad de preservarse, de mantener viva. Luego de varios intentos, logramos hacer una, ahí es donde confirmamos la importancia de las manos artesanas y lo valioso de su trabajo.

 

Más tarde, abordamos una lancha para navegar en la presa. El encuentro más fascinante sin duda, es el que se tiene con el Templo de Nuestra Señora de los Dolores. Una iglesia sumergida desde 1979, cuando la comunidad de “El Zangarro”, quedó sepultada bajo el agua para convertirse en presa y así evitar nuevas inundaciones en Irapuato, como la ocurrida en 1973. Hoy, es posible acceder a ella a bordo de pequeños botes, y cuando el nivel del agua desciende, incluso es posible entrar caminando.

 

Para continuar por el camino agreste, nos dirigimos al rancho “La Providencia”, donde nos esperaba una cata de cervezas artesanales a cargo de “Genaro Roque”, una cervecera orgullosamente guanajuatense, que además de conquistar paladares internacionales, nos regaló unos tips para maridar la bebida como verdaderos expertos.

 

Al concluir el festín-parrillada que nos ofrecieron conjuntamente La Providencia y Genaro Roque, disfrutamos de las instalaciones del rancho que ofrece: ecocamp con dormitorios e instalaciones deportivas, lienzo charro,  y palapas con piscina, donde nos divertimos hasta el anochecer. El lugar, dispone de espacio hasta para 1,000 invitados, lo que facilita la realización de eventos sociales, capacitaciones y reuniones guardando la sana distancia.
 


 

Y porque en Guanajuato también hay tequila
 

El viaje se prolongó, y para nuestra fortuna, esta extensión incluía una visita a la Hacienda de Corralejo, en Pénjamo, Guanajuato, lugar que vio nacer a Miguel Hidalgo. Esta tequilera ofrece recorridos por sus instalaciones para descubrir el ritual para la elaboración de tan famosa bebida, cuenta con memorabilia en torno al tequila e inmensas galerías repletas de barricas, a su vez que ofrece venta de productos al público para llevar souvenirs únicos.

 

Para completar la experiencia, nos adentramos en los campos de agave para conocer a parte del equipo de Bacabes, tequilera oriunda de Pénjamo que nos invitó a probar sus deliciosos jarritos preparados –refresco de toronja, acompañado de tequila y escarchado con chile piquín-, para luego desafiarnos a jimar un agave y atesorar el momento.

 

La fase final de la travesía se acercaba, y no pudo ocurrir de mejor forma que disfrutando de las delicias preparadas por las cocineras tradicionales de Pénjamo. El sabor picante del Xoconostle en el caldo, así como las Largas Tradicionales –tortilla con frijoles, carne, nopales y queso fresco- conquistaron no solo el paladar, sino el corazón de todos nosotros.

 

Con tanto visto y por ver, probado y por probar, no podemos negar que la próxima vez que alguien se pregunte “qué hacer en Irapuato”, seremos los primeros en iniciar la conversación. Y si el Camino de Guanajuato lo permite, con permiso ¡Que ahí vamos de nuevo!.
 


 

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