Hoteles
La tecnología redefine la sostenibilidad en la hotelería: eficiencia, datos y rentabilidad, la nueva ecuación del sector
En un entorno donde la sostenibilidad dejó de ser discurso para convertirse en un factor decisivo de negocio, la industria hotelera enfrenta un punto de inflexión: integrar tecnología o perder competitividad.
Hoy, el gran reto no es la intención de ser sustentable, sino la capacidad de demostrarlo con datos. De acuerdo con el Sustainable Travel Report 2024, el 83% de los viajeros considera la sostenibilidad como un criterio clave al elegir hospedaje, mientras que hoteles con certificaciones verdes lograron hasta 22% más contratos en programas corporativos durante 2024, evidenciando que el impacto ambiental ya incide directamente en la rentabilidad.
En este contexto, la fragmentación tecnológica se convierte en uno de los principales obstáculos. Sistemas de energía, acceso, operación y gestión de habitaciones que no están conectados limitan la capacidad de los hoteles para medir, optimizar y escalar sus estrategias ambientales.
El consumo energético ilustra con claridad esta brecha. Representa entre el 6% y el 10% de los ingresos de una propiedad y concentra hasta el 60% de su huella de carbono. Sin embargo, también es el rubro con mayor potencial de optimización, especialmente cuando se incorporan controles inteligentes capaces de reducir el consumo en sistemas de climatización entre un 20% y un 30%.
La respuesta del sector apunta hacia la integración. Una suite tecnológica de punta a punta permite que cada componente de la operación hotelera -desde la habitación hasta la gestión energética- funcione como un sistema unificado, generando información en tiempo real y automatizando decisiones clave: ajustes de iluminación y climatización según la ocupación, optimización del uso de recursos y operación basada en datos, no en suposiciones.
Este cambio no es menor. En mercados como Europa y Norteamérica, los clientes corporativos ya exigen métricas verificables sobre consumo energético, huella de carbono por estancia y reportes alineados a criterios ESG. Esta tendencia avanza con rapidez hacia México, presionando a la industria a elevar sus estándares.
El resultado es claro: los hoteles que adopten tecnología integral no solo mejorarán su desempeño ambiental, sino que también fortalecerán su posición comercial. Aquellos que no lo hagan quedarán relegados a competir por precio, en un entorno cada vez más exigente.
La sostenibilidad en la hospitalidad ya no es una promesa. Es una operación medible, rentable y, sobre todo, indispensable.






