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Chihuahua lleva los viajes de incentivo del desierto a la Sierra Tarahumara
Chihuahua quiere llevar los viajes corporativos fuera de los salones convencionales. Con ciudades preparadas para los negocios, escenarios naturales monumentales y experiencias que van del sandboarding en el desierto a una comida ejecutiva mientras se cruza la Sierra Tarahumara, el estado fortalece su apuesta por el turismo de incentivos.
La propuesta permite diseñar programas en los que las reuniones, las actividades de integración y el reconocimiento a los colaboradores se combinan con historia, aventura, gastronomía y productos emblemáticos como el sotol y los vinos chihuahuenses.
En Chihuahua capital, los grupos pueden trasladarse de la dinámica corporativa a los escenarios donde se escribió parte de la historia revolucionaria de México. Museos, quintas históricas y haciendas coloniales abren la posibilidad de organizar actividades de integración vinculadas con la figura de Pancho Villa, acompañadas por recorridos gastronómicos y experiencias de cocina de autor.
Ciudad Juárez ofrece un contraste diferente. Su infraestructura industrial y de negocios se complementa con la cercanía del Desierto de Samalayuca, donde una jornada puede comenzar con reuniones ejecutivas y continuar con sandboarding, recorridos en vehículos 4×4 o una cena bajo las estrellas.
El paisaje desértico se convierte así en escenario para encuentros privados, catas de vinos y sotoles, música en vivo y actividades de networking alejadas de los formatos tradicionales.
El Chepe Express, mucho más que un traslado
Uno de los principales diferenciadores de Chihuahua es el Chepe Express, que transforma el recorrido entre destinos en una experiencia de incentivo por sí misma. A bordo, los grupos pueden estrechar relaciones y continuar sus actividades mientras atraviesan túneles, puentes, barrancas y algunos de los paisajes más espectaculares de la Sierra Tarahumara.
Sus servicios de Clase Ejecutiva y Primera Clase cuentan con asientos reclinables, atención personalizada, sistemas de audio, pantallas y amplios ventanales, características que permiten mantener la comodidad durante el trayecto.
El Vagón Terraza y el Bar Urike ofrecen ambientes más informales para convivencias, brindis y sesiones de networking, con una propuesta de bebidas que incorpora sotol y vinos de la región.
La experiencia se completa en el Restaurante Urike, donde la cocina tradicional de la sierra se encuentra con técnicas contemporáneas. El espacio también puede coordinarse para desayunos o comidas privadas, convirtiendo el recorrido ferroviario en una experiencia gastronómica para los grupos.
Con esta combinación de infraestructura, conectividad y escenarios naturales, Chihuahua busca demostrar que un viaje de incentivo puede ir más allá del descanso o la recompensa convencional. Aquí, los objetivos de una empresa pueden celebrarse entre desiertos infinitos, ciudades cargadas de historia y las barrancas de la Sierra Tarahumara.






