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Protagonista de la Semana

Entrevista
Royal Caribbean va por otra revolución en altamar: Discovery Class llegará en 2029

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Cuando la industria apenas comienza a dimensionar el impacto de la Clase Icon, Royal Caribbean ya trabaja en la siguiente generación de barcos con la que buscará volver a transformar las vacaciones en altamar.

Discovery Class es el nombre de esta nueva apuesta. Su primer barco se construye en Francia y está previsto para 2029; el segundo llegará en 2032. Pero el plan no termina ahí: la compañía también prepara una quinta embarcación de la Clase Icon y el séptimo integrante de la Clase Oasis.

“Te puedo apostar que esta sorpresa va a estar espectacular. Lo que se está trabajando será realmente inmersivo para el crucerista”, adelantó Itzel Valdés, vicepresidenta asociada de Royal Caribbean para Latinoamérica y el Caribe, en entrevista con Pasillo Turístico.

La ejecutiva no reveló todavía las experiencias que distinguirán a Discovery Class, pero sí dejó ver la dimensión de una estrategia que avanza prácticamente en todos los frentes: nuevos barcos, más itinerarios, mayor presencia en puertos cercanos al mercado mexicano y productos diseñados específicamente para el viajero latinoamericano.

Royal Caribbean cuenta actualmente con Icon of the Seas y Star of the Seas, mientras que Legend of the Seas ampliará esta familia de barcos y Hero of the Seas se convertirá en el cuarto integrante de la Clase Icon.

El crecimiento no responde únicamente a una competencia por construir embarcaciones más grandes. La compañía analiza el comportamiento de sus pasajeros y utiliza esa retroalimentación para decidir qué permanece, qué evoluciona y qué nuevas experiencias deben incorporarse.

“Una de las razones por las que un producto o una nueva clase resulta exitosa es porque tomamos toda la retroalimentación que nos dan los pasajeros. Es ahí donde se combina todo y salimos con un nuevo producto”, explicó Valdés.

Hero of the Seas sube la apuesta

Antes de que Discovery Class salga a navegar, la atención estará puesta en Hero of the Seas, cuyo debut está previsto para 2027. La embarcación retomará algunas de las experiencias que han convertido a la Clase Icon en uno de los productos más reconocibles de Royal Caribbean, pero incorporará novedades en entretenimiento, gastronomía y bienestar.

Valdés mantuvo bajo reserva el espectáculo principal que tendrá el barco, aunque anticipó que seguirá la línea de las grandes producciones que la naviera ha llevado a sus escenarios.

“El nuevo show todavía no lo puedo anunciar, pero les aseguro que estará fantástico”, comentó.

La compañía ha apostado por montajes de gran formato como Back to the Future: The Musical y Charlie and the Chocolate Factory. La intención es que el entretenimiento a bordo se mantenga al nivel de las grandes producciones de Broadway y se convierta, por sí mismo, en una razón para elegir determinado barco.

Hero of the Seas también presentará una evolución de Hideaway, la zona exclusiva para adultos con su alberca suspendida, y ampliará la propuesta gastronómica de AquaDome Market. Además, incorporará tendencias relacionadas con el bienestar, entre ellas una oferta especializada de jugos prensados.

Royal Railway, la experiencia que recrea un recorrido en tren mientras los pasajeros disfrutan una cena temática, tendrá una nueva ruta que todavía permanece en secreto. A ello se sumará un concepto de supper club inspirado en Nueva Orleans.

Cada barco de la Clase Icon ofrece más de 40 alternativas para comer o tomar algo. La propuesta incluye desde opciones informales hasta restaurantes de especialidades y experiencias gastronómicas construidas alrededor de una historia.

A esa oferta se agregan espectáculos de gran formato, parques acuáticos, zonas familiares, espacios para adultos y actividades diferenciadas para niños, adolescentes y pasajeros que buscan descanso.

El barco dejó así de ser únicamente el medio para llegar a distintos puertos. Ahora forma parte central de la decisión de compra y, en muchos casos, se convierte en uno de los destinos principales del viaje.

Sin embargo, Valdés consideró que el crecimiento de la experiencia a bordo no resta importancia a los lugares incluidos en cada ruta. La fortaleza del crucero está precisamente en reunir ambos mundos: un barco con múltiples alternativas y la posibilidad de visitar varios destinos durante unas mismas vacaciones.

Royal Caribbean es, además, una marca multigeneracional. No busca que todos los integrantes de una familia realicen las mismas actividades, sino que cada uno encuentre experiencias de acuerdo con su edad, intereses y preferencias, para después reunirse en ciertos momentos del viaje.

La mitad de los cruceristas viaja con dos o tres generaciones de una misma familia: abuelos, hijos y nietos compartiendo las vacaciones, pero con opciones diferentes a bordo. Otro 33% viaja en ocupación doble y 12% corresponde a los llamados solo travelers.

La compañía también atiende a parejas, grupos de amigos y pasajeros que buscan viajar solos sin renunciar a las actividades, al entretenimiento o a la posibilidad de convivir con otras personas.

Una industria con espacio para seguir creciendo

Las cifras acompañan esta evolución. Alrededor de 37.2 millones de personas viajan en crucero a nivel mundial y la estimación de la Asociación Internacional de Líneas de Cruceros, CLIA, es que para 2029 el mercado alcance los 42 millones de pasajeros.

El Caribe permanece como el destino favorito de los cruceristas, mientras que el Canal de Panamá y Sudamérica ocupan el octavo lugar entre las regiones más visitadas, con alrededor de 1.2 millones de viajeros.

Durante 2025, aproximadamente 1.22 millones de personas en Sudamérica realizaron un crucero, lo que representó un crecimiento de 4.4% frente al año anterior.

En cuanto a la duración, los itinerarios de siete noches se mantienen como los más buscados. Este tipo de recorrido permite combinar varios destinos y contar con tiempo suficiente para disfrutar el barco sin extender demasiado las vacaciones.

También existe una mayor disposición a probar el producto. El 76% de las personas está abierto a realizar un crucero por primera vez, una cifra que muestra el terreno disponible para la industria y, particularmente, para los agentes de viajes.

Entre quienes ya navegaron, el nivel de satisfacción es todavía más contundente: 90% afirma que tomaría otro crucero y 28% realiza dos o más al año.

La experiencia también produce un efecto directo sobre los destinos. Seis de cada diez pasajeros regresan posteriormente a un lugar que conocieron por primera vez durante una escala. El crucero funciona así como una ventana que permite descubrir un sitio y despierta el interés por volver para recorrerlo con mayor profundidad.

La posibilidad de visitar múltiples destinos durante un mismo viaje, los altos estándares de seguridad y la buena relación calidad-precio se encuentran entre las principales razones por las que las personas eligen unas vacaciones en crucero.

Pese al avance de la industria, todavía persisten barreras entre quienes nunca han navegado. El temor a marearse, la idea de que el producto es demasiado costoso o la percepción de que está dirigido únicamente a determinadas edades continúan frenando algunas decisiones de compra.

Valdés respondió a estos paradigmas con una frase que resume tanto el reto como la oportunidad: “A veces se marean más con los precios”.

La realidad, sostuvo, es que existen barcos, itinerarios, destinos, categorías y tarifas para diferentes presupuestos. El producto puede adaptarse a una familia, una pareja, un grupo de amigos o una persona que prefiere viajar sola.

Encontrar la alternativa adecuada requiere conocer tanto las características de cada barco como las expectativas del pasajero. No todos buscan grandes toboganes ni la misma oferta gastronómica; algunos dan prioridad a los destinos, otros al entretenimiento, al descanso, a las actividades familiares o a los espacios exclusivos para adultos.

México gana pasajeros y nuevas alternativas

México también navega con cifras positivas, aunque no como mercado emisor, sino por el movimiento registrado en sus puertos. Entre enero y julio de 2026, el país recibió 7.5 millones de pasajeros de crucero, un crecimiento de 16.2%.

Durante el primer semestre se contabilizaron 2,045 arribos, 11.9% más que en el mismo periodo de 2025. La región Golfo-Caribe concentró más de 4.9 millones de pasajeros, con un avance de 9.4%, mientras que los puertos del Pacífico superaron los 2.5 millones y registraron un incremento de 32%.

Las cifras reflejan la relevancia de México dentro de la industria mundial, pero también muestran un crecimiento que comienza a extenderse con mayor fuerza entre los destinos del Pacífico.

Para acercar todavía más el producto al viajero mexicano, Royal Caribbean fortalecerá su operación desde Galveston, uno de los puertos estadounidenses con mayor potencial por su proximidad y conectividad con México.

A partir de abril de 2027, Symphony of the Seas, de la Clase Oasis, navegará desde ese puerto. También estará disponible Liberty of the Seas, perteneciente a la Clase Freedom.

La oferta incluirá recorridos de seis, siete, ocho y nueve noches, lo que permitirá atender desde familias que buscan una primera experiencia hasta viajeros recurrentes interesados en barcos de mayor tamaño e itinerarios más extensos.

A esta programación se sumará la futura llegada de un barco de la Clase Icon, una incorporación que fortalecerá el posicionamiento de Galveston y ampliará las posibilidades para el mercado latinoamericano.

Royal Caribbean opera desde más de 55 puertos y visita más de 300 destinos. Dentro de esa red, Galveston adquiere un peso estratégico para México, pero no es la única puerta de entrada para el mercado nacional.

Para los mexicanos que no cuentan con visa estadounidense, la naviera mantiene una ruta desde Colón, Panamá, y Cartagena, Colombia, a bordo de Grandeur of the Seas.

El itinerario recorre Aruba, Bonaire y Curazao de manera alternada y ha sido tropicalizado para conectar con el pasajero latinoamericano. La música, el DJ, el entretenimiento, la gastronomía y el ambiente incorporan elementos de la región.

No se trata solamente de ofrecer una salida sin visa de Estados Unidos, sino de construir una experiencia con identidad latina desde que el pasajero sube al barco.

“Es un itinerario maravilloso y la experiencia es totalmente latina. Tropicalizamos el producto y seguiremos apostando por esta temporada”, destacó Valdés.

La operación continuará hasta abril de 2027. Posteriormente, Grandeur of the Seas regresará en diciembre del mismo año para navegar desde estos puertos hasta abril de 2028.

La naviera también cuenta con itinerarios por Alaska, Australia y Asia, además de una amplia programación por el Caribe. Para Valdés, la diversidad permite que una misma persona repita la experiencia sin realizar el mismo viaje.

Un pasajero puede comenzar con una ruta caribeña, elegir posteriormente Alaska, probar otro barco, cambiar la duración del recorrido o viajar acompañado por distintos integrantes de su familia. Esa posibilidad de volver a navegar sin repetir exactamente las mismas vacaciones es una de las grandes fortalezas del producto.

El agente, pieza clave para conquistar nuevos cruceristas

El crecimiento de la oferta también abre oportunidades para el canal de distribución. De acuerdo con cifras de 2025, el 79% de los cruceristas señala que los agentes de viajes influyen en su decisión al momento de elegir un crucero.

No se trata solamente de procesar una reservación. El profesional ayuda a comparar barcos, ubicar el camarote adecuado, elegir la duración del itinerario, explicar qué incluye la tarifa y encontrar la experiencia que mejor se adapta a las necesidades de cada cliente.

“Hoy se valora mucho la asesoría personalizada que da el agente de viajes. Hay personas que prefieren entrar a una página, otras quieren llamar y algunas buscan una cita física para que alguien les cuente no solamente la experiencia, sino todos los detalles”, señaló.

Royal Caribbean mantiene diferentes canales de distribución, pero continúa apostando por sus socios comerciales mediante capacitación en barcos, itinerarios, promociones y novedades.

La especialización cobra todavía más importancia conforme crece la flota y se diversifica la oferta. Vender una Clase Icon no implica necesariamente hacer la misma recomendación que para un barco de la Clase Oasis o Freedom. Tampoco es igual orientar a una familia multigeneracional que a una pareja, un pasajero solo o alguien que nunca ha navegado.

La compañía busca que el agente cuente con información suficiente para transmitir confianza y derribar los paradigmas que todavía rodean a este tipo de viaje.

“Hay un mundo de nuevos cruceristas. El agente tiene la oportunidad de personalizar, transmitir su conocimiento y romper esos paradigmas que todavía existen”, afirmó Valdés.

La naviera mantiene, además, diferentes promociones a lo largo del año, entre ellas las denominadas 3, 2, 1 y sus Last Minute Deals. Cada una cuenta con condiciones particulares y ofrece oportunidades para colocar salidas próximas.

Los pasajeros pueden consultar los itinerarios, fechas y promociones mediante los agentes especializados, la página de Royal Caribbean o su centro de atención. Para la compañía, la convivencia de estos canales permite responder a distintas maneras de comprar sin restar valor a la asesoría profesional.

Respecto al proyecto anunciado para Mahahual, Quintana Roo, Valdés fue cautelosa y evitó anticipar avances. Por ahora, aseguró, el trabajo de Royal Caribbean está concentrado en la relación con la comunidad.

La compañía opera el puerto de Costa Maya y mantiene su compromiso de colaborar con la población y contribuir a dinamizar la economía local. Sobre los tiempos o las siguientes etapas del proyecto, la ejecutiva señaló que todavía no existen novedades adicionales.

Mientras tanto, Royal Caribbean continúa mirando hacia adelante. Hero of the Seas, el quinto barco de la Clase Icon, el séptimo de la Clase Oasis y la futura Discovery Class dibujan una expansión que llegará acompañada de nuevas experiencias, más itinerarios y mayores posibilidades de venta.

El desafío será llevar esa oferta a los millones de viajeros que aún no han realizado su primer crucero. Tres de cada cuatro están abiertos a intentarlo y nueve de cada diez pasajeros que ya navegaron aseguran que volverían a hacerlo.

Para Valdés, la oportunidad está frente a la industria y los agentes de viajes. Y para quienes continúan posponiendo la decisión de subir a bordo, cerró con una invitación mucho más directa: “Ya se están tardando”.

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