Connect with us
FacebookFacebookTwitterInstagramSpotifyTikTokYouTube

Industria y Gobierno

El Caribe no puede vivir de su belleza: Guyana llama a reinventar el turismo en SOTIC 2026

Publicado

.

Georgetown, Guyana.- La belleza natural ya no basta para asegurar el futuro turístico del Caribe. Mientras otras regiones construyen aeropuertos, desarrollan complejos de lujo y atraen grandes acontecimientos internacionales, los destinos caribeños corren el riesgo de confiar demasiado en los atributos que durante décadas les permitieron competir. Esa fue la advertencia del presidente de Guyana, Mohamed Irfaan Ali, durante la inauguración de SOTIC 2026, donde llamó a transformar la conectividad, las inversiones y la cooperación regional.

Ante ministros, empresarios y representantes de la industria, Ali dejó de lado parte de su discurso preparado para plantear una discusión sobre la competitividad del Caribe: cómo conservar su posición en un mercado que está cambiando con rapidez y en el que la infraestructura, la tecnología y las nuevas experiencias están redefiniendo las decisiones de viaje.

“Nuestro producto natural y nuestra belleza son activos importantes. Pero si nos conformamos y no renovamos, reorganizamos, reorientamos, revalorizamos y reposicionamos esos activos, no vamos a aprovechar al máximo su valor en el futuro”, sostuvo.

Organizada por la Organización de Turismo del Caribe (CTO), la Conferencia sobre el Estado de la Industria Turística se celebra por primera vez en Guyana bajo el lema “Futuros del turismo: inteligente, sostenible e inclusivo”. Su apertura reunió dos prioridades que atravesaron las intervenciones: preparar a la región para una competencia más intensa y conseguir que una mayor parte de la riqueza turística llegue a sus empresas y comunidades.

Conectividad para competir como región

Para el mandatario, la conectividad regional constituye la inversión más importante que debe afrontar el Caribe. Su planteamiento va más allá de sumar vuelos: propone integrar el transporte con la infraestructura turística, las cadenas de suministro y el desarrollo de productos que permitan combinar distintos destinos.

Hay viajeros interesados en las playas de las islas que también podrían visitar los bosques, ríos y experiencias naturales de Guyana, Surinam o Belice. Sin conexiones que faciliten esos recorridos, esa complementariedad pierde posibilidades de convertirse en negocio.

Ali señaló que Medio Oriente ha construido un ecosistema de transporte que conecta mercados y destinos, mientras América Latina también avanza en infraestructura y movilidad. Frente a ello, pidió que el Caribe deje de analizar cada proyecto de forma aislada.

La misma lógica, explicó, debe aplicarse al abastecimiento de la industria. Hoteles y complejos turísticos necesitan fortalecer sus vínculos con agricultores y productores locales, pero también explorar oportunidades con proveedores de otros países caribeños.

Sus preguntas apuntaron al centro de esa discusión: de dónde obtiene sus alimentos la industria, cómo incorpora a los agricultores y qué infraestructura hace falta para que la producción regional llegue a los establecimientos turísticos.

Una competencia que obliga a pensar en grande

El presidente utilizó el desarrollo turístico de Medio Oriente para ilustrar la escala de los cambios. Destacó sus inversiones en hospitalidad de lujo, deportes, conciertos, festivales, parques temáticos y grandes encuentros internacionales, así como su capacidad para vincular esos productos con estrategias de transporte y promoción.

Su argumento fue que el Caribe necesita comprender hacia dónde se dirige el mercado y definir cómo participar en él, mediante nuevos productos y alianzas.

Propuso, por ejemplo, que los países identifiquen colectivamente los grandes acontecimientos internacionales que quieren atraer hacia 2035 y determinen qué infraestructura necesitan para recibirlos. También planteó explorar experiencias que aprovechen de otra manera los activos naturales, como un safari nocturno en el bosque tropical de Guyana.

El llamado alcanzó tanto a gobiernos como a inversionistas. Ali cuestionó la comodidad de mantener una oferta sustentada principalmente en los recursos que la naturaleza ya proporciona y pidió concebir proyectos desde la experiencia del visitante, las expectativas del mercado y la resiliencia.

En ese contexto, defendió la necesidad de construir alianzas con Medio Oriente y profundizar la integración con América Latina. Mencionó a Brasil y México como mercados de gran dimensión y cuestionó que la región no haya acompañado esas oportunidades con decisiones de formación lingüística, entre ellas una enseñanza más amplia del español.

La CTO, sostuvo, debe ocupar un lugar central en una visión regional hacia 2035, capaz de conectar nuevos mercados, socios e inversiones.

Prepararse antes del próximo desastre

La resiliencia fue otra de las exigencias concretas del discurso. Para Ali, la preparación ante desastres y la continuidad empresarial deben incorporarse desde la concepción y negociación de cada proyecto turístico.

Pidió establecer de antemano mecanismos de financiamiento, seguros, líneas de crédito y cláusulas de contingencia que puedan activarse cuando ocurra una emergencia. Así, empresas y gobiernos evitarían comenzar las negociaciones cuando el daño ya está hecho.

La preparación, advirtió, también es una responsabilidad empresarial. Por ello, llamó a la CTO a impulsar instrumentos regionales que ayuden a proteger la operación turística y acelerar su recuperación.

Aunque destacó la capacidad del sector para recuperarse de la pandemia, insistió en que esa fortaleza debe reforzarse con infraestructura, inversión y estrategias compartidas.

También propuso desarrollar estrategias regionales de inteligencia artificial y ciberseguridad. Los destinos caribeños, señaló, tienen una escala limitada para afrontar individualmente una transformación tecnológica que ya influye en cómo los viajeros descubren, eligen y consumen experiencias.

Que el crecimiento llegue a la economía local

La ministra de Turismo, Industria y Comercio de Guyana, Susan Rodrigues, presentó el crecimiento del país anfitrión como una oportunidad para ampliar la participación de comunidades y pequeños negocios.

Reportó 453 mil 489 visitantes en 2025, un incremento de 22% respecto de 2024 y el mayor registro del país. En los primeros nueve meses de 2026, Guyana recibió 360 mil 623 visitantes.

Añadió que desde 2020 se han incorporado 12 nuevas aerolíneas y que nueve hoteles de marcas internacionales se han sumado al mercado. Durante 2026, el país también ha recibido más de 18 conferencias y grandes eventos de negocios.

Rodrigues destacó, además, la reciente puesta en operación del Banco de Desarrollo de Guyana, que permite a negocios turísticos y pequeñas y medianas empresas acceder a préstamos sin intereses y sin garantías para iniciar o ampliar sus actividades.

El propósito, explicó, es que la expansión turística genere oportunidades para guías, artesanos, agricultores, transportistas y emprendedores, además de los establecimientos que reciben directamente al visitante.

Ese planteamiento fue reforzado por Ivan Alonzo Gaviria, jefe de Operaciones del Banco Interamericano de Desarrollo en Guyana, quien señaló que atraer viajeros y capturar el valor económico de sus visitas son desafíos distintos.

Tras recordar que el Caribe recibió aproximadamente 35 millones de turistas con pernocta en 2025, destacó la necesidad de fortalecer proveedores locales, capacidades laborales e información sobre el gasto y las cadenas de valor.

El BID apoya a la CTO en el desarrollo de un esquema regional de transformación de las cadenas de suministro turístico y una estrategia logística, con el objetivo de mantener una mayor proporción del gasto dentro del Caribe.

Por su parte, Ian Gooding-Edghill, ministro de Turismo y Transporte Internacional de Barbados y presidente saliente del Consejo Ministerial de la CTO, subrayó la importancia de utilizar datos, investigación y tecnología para anticipar cambios en la demanda, proteger los recursos naturales y ampliar los beneficios para la población.

Durante la ceremonia también se reconoció el trabajo de Andrea Franklin, presidenta saliente del Consejo de Administración de la CTO y directora ejecutiva de Barbados Tourism Marketing Inc. Guyana recibió, además, un reconocimiento de Green Destinations por su evaluación de línea base de sostenibilidad, entregado al presidente Ali.

La apertura dejó así una exigencia para las siguientes discusiones de SOTIC: traducir la cooperación regional en conexiones, inversiones y mecanismos concretos. “Ya no podemos darnos el lujo de disponer de tiempo”, advirtió Ali. “Tenemos que anticiparnos. Y solo podemos hacerlo juntos”.

Protagonista de la semana

Tendencias

Suscríbete a nuestro Newsletter

Enterate de lo más relevante del mundo del turismo