Hoteles
El mercado reaccionó con la eliminación
El Mundial frenó hasta 45% las nuevas reservas en las playas mexicanas
El Mundial llenó estadios y puso a México frente a millones de espectadores, pero en los principales destinos de playa ocurrió algo inesperado: la generación de nuevas reservas hoteleras cayó alrededor de 45% durante las semanas en que el país albergó partidos de la Copa Mundial de la FIFA 2026.
Lejos del esperado efecto automático de un megaevento sobre toda la actividad turística, el Caribe mexicano y las costas del Pacífico registraron una desaceleración en su pickup —el ritmo de generación de nuevas reservaciones— entre el 11 de junio y el 5 de julio, de acuerdo con un análisis de Mirai realizado sobre el comportamiento de las reservas entre el 1 de junio y el 3 de agosto.
Pero el dato más revelador llegó después.
Apenas 24 horas después de la eliminación de la Selección Mexicana, la generación de nuevas reservas del mercado nacional se reactivó entre 35% y 40%.
El comportamiento apunta a que una parte importante de los viajeros no canceló sus planes de vacaciones, sino que simplemente pospuso la decisión mientras México continuaba dentro del torneo.
Y el rebote continuó. En las semanas posteriores, el volumen de habitaciones reservadas llegó a registrar un crecimiento de hasta 54% frente al mismo periodo de 2025.
El viajero esperó antes de reservar
Los resultados ponen sobre la mesa una paradoja para la hotelería: un acontecimiento capaz de atraer millones de miradas hacia un país no necesariamente genera más reservaciones para todos sus destinos mientras está ocurriendo.
Mirai identifica entre las posibles explicaciones un comportamiento de “esperar y ver”. Frente a un evento de esta magnitud, algunos viajeros retrasan sus decisiones para conocer cómo evolucionarán los precios, la disponibilidad, la movilidad y el propio calendario de partidos.
Otros prefieren evitar sus vacaciones durante los grandes acontecimientos ante la percepción de tarifas más elevadas, saturación, tráfico o masificación.
También existe un efecto geográfico. Las ciudades sede concentran buena parte del movimiento generado por la competencia, mientras otros destinos turísticos pueden experimentar una demanda inferior a la habitual. Incluso viajeros que normalmente visitarían México pueden optar por posponer su estancia hasta que termine el evento.
“Este Mundial nos deja una lección muy importante: un gran evento no necesariamente crea demanda adicional; también puede desplazarla en el tiempo”, señaló Javier Marín, Country Manager de Mirai para Latinoamérica y el Caribe.
Para el directivo, asumir que un acontecimiento internacional llenará automáticamente las habitaciones puede conducir a decisiones equivocadas en precios y distribución.
La oportunidad, apunta, está en detectar cuándo regresa esa demanda y estar preparado para capturarla.
El efecto Selección Mexicana
El comportamiento del mercado nacional fue particularmente significativo.
Mientras la Selección Mexicana permaneció dentro de la competencia, la generación de nuevas reservas de mexicanos para hoteles del país prácticamente se detuvo. Tras su eliminación, el cambio fue prácticamente inmediato.
En solo 24 horas, el pickup creció entre 35% y 40%.
Además, el indicador de pickup de room nights a siete días pasó progresivamente de niveles cercanos a 17% hasta ubicarse entre 57% y 68% respecto al mismo periodo del año anterior.
Para Mirai, los números fortalecen la hipótesis de una demanda retenida: viajeros que no renunciaron a salir de vacaciones, pero decidieron esperar el desenlace deportivo antes de concretar su compra.
La oportunidad puede estar después
El comportamiento deja una lección para hoteles y equipos comerciales: una caída de reservaciones durante un megaevento no significa necesariamente que la demanda desapareció.
Puede haberse desplazado.
Por ello, la estrategia de revenue management requiere seguir en tiempo real variables como el ritmo de reservaciones, anticipación de compra, cancelaciones, mercados de origen y canales utilizados por los huéspedes.
“El revenue management no puede trabajar con expectativas; tiene que trabajar con señales”, advirtió Marín, quien destacó que reaccionar rápidamente permite ajustar precios, disponibilidad y estrategia comercial antes que los competidores.
Tras la recuperación observada una vez terminados los partidos en México, Mirai mantiene además perspectivas positivas para la temporada de invierno en las principales plazas del Caribe mexicano y el Pacífico.
El Mundial 2026 dejó así una señal que va más allá de estadios llenos y visitantes internacionales: los grandes eventos también pueden cambiar el calendario de compra del viajero.
Y para la hotelería, entender cuándo se mueve esa demanda puede resultar tan importante como saber cuánto crece.






