¿DONDE IR?
Cocina auténtica del país
Frituur: el rincón de Bélgica que conquistó la Condesa
Cuando se habla de la presencia de Bélgica en México, es inevitable recordar a Carlota, la emperatriz que llegó al país en el siglo XIX junto con Maximiliano de Habsburgo. Más tarde aparecería otro belga que dejaría huella en la historia nacional: Edgar Everaert, fundador del Club Deportivo Guadalajara.
Pero hoy, la historia belga en México también se escribe desde la mesa.
En el corazón de la colonia Hipódromo Condesa se encuentra Frituur, el único restaurante de cocina belga auténtica del país. Un espacio donde las recetas tradicionales, los ingredientes originales y la pasión por la gastronomía europea se mezclan con un toque mexicano gracias al trabajo del chef belga Glenn Van Dame y la chef mexicana Gypsy Torres Lara.
La historia comenzó de manera mucho más modesta. Primero fue un food truck y después una pequeña cafetería especializada en poffertjes, esos pequeños hotcakes tradicionales de Bélgica y los Países Bajos preparados al momento con harina de trigo sarraceno.
“Nos fue tan bien y disfrutábamos tanto el concepto que decidimos dar el siguiente paso y abrir Frituur”, recuerda la chef Gypsy.
El nombre no fue casual. En Bélgica, Frituur es como se conoce a los establecimientos especializados en comida callejera y antojitos, especialmente las famosas papas fritas belgas, waffles y otros clásicos que forman parte de la cultura gastronómica del país.
Un viaje gastronómico sin salir de la Ciudad de México
La propuesta va mucho más allá de las papas fritas.
La carta reúne desayunos, waffles, entradas, platillos principales, postres y una amplia selección de bebidas que buscan mantener la esencia de Bélgica.
Entre las opciones destacan el Flatbread de mejillones, preparado con pan casero, mantequilla de mejillón picante, cebollín y limón; la ensalada de betabel con queso de cabra, naranja y avellanas caramelizadas; y las tradicionales coles de Bruselas, servidas con algas marinas, ajonjolí y mayonesa japonesa.
Para quienes buscan un plato fuerte, sobresalen el Lenguado Meunière, el Pato Moulard con salsa de vino tinto y puré de papa, así como el clásico Steak Frites, uno de los grandes referentes de la cocina belga.
Y si el espacio para el postre todavía existe, el tiramisú elaborado con galletas caramelizadas y queso mascarpone o el mousse de chocolate con cerezas negras, avellanas y sal de Maldon son una gran manera de cerrar la experiencia.
El secreto está en los ingredientes
Aunque la mayoría de los productos provienen de México, cerca del 10% de los ingredientes llegan directamente desde Bélgica y los Países Bajos, lo que permite conservar el sabor original de muchos platillos.
Uno de los mejores ejemplos son las papas.
“No es cualquier papa; tiene una variedad y un perfil completamente distintos. También utilizamos cerveza belga para preparar el tradicional estofado, así que el resultado se parece muchísimo al que podrías probar allá”, explica la chef.
Una experiencia cien por ciento belga
La experiencia no estaría completa sin una buena cerveza.
Frituur ofrece una cuidada selección de etiquetas belgas de distintos estilos, además de vinos internacionales, chocolate belga y una mixología donde incluso destaca un original Aperol Spritz Belga.
Su autenticidad ha convertido al restaurante en el favorito de las embajadas de Bélgica y de los Países Bajos para sus eventos oficiales. No es casualidad que, durante su inauguración en 2022, fueran los entonces embajadores Johan Verjammen y Wilfred Mohr quienes encabezaran el corte de listón junto con los chefs Glenn Van Dame y Gypsy Torres Lara.
Para quienes buscan descubrir sabores diferentes sin salir de la Ciudad de México, Frituur es una parada obligada. Un pequeño rincón europeo donde cada platillo cuenta una historia y confirma que, en gastronomía, Bélgica tiene mucho más que ofrecer que chocolates y cerveza.
Dónde: Campeche 276, colonia Hipódromo Condesa, Ciudad de México.
Horario: Lunes a sábado de 08:00 a 22:00 horas y domingos de 08:00 a 20:00 horas.






