Agencias y Operadores
“Los agentes de viajes seguimos solos”: FEMATUR reclama apoyo real de las autoridades
Mientras los discursos oficiales reconocen a los agentes de viajes como aliados estratégicos, socios comerciales y pieza fundamental del turismo, en los momentos de crisis el respaldo institucional desaparece, afirma Jorge Hernández, presidente de la Federación Mexicana de Asociaciones Turísticas (FEMATUR).
En la conmemoración del Día del Agente de Viajes, el dirigente evitó limitar su mensaje a una felicitación protocolaria. Aprovechó la fecha para denunciar la falta de protección que enfrentan las agencias ante cierres de aerolíneas, pérdidas económicas, ausencia de promoción turística y decisiones empresariales que afectan directamente su patrimonio.
“En los hechos no pasa nada. Siempre dejan a los agentes de viajes sin apoyo”, afirmó Hernández al ser cuestionado sobre la respuesta de las autoridades ante los problemas que enfrenta el sector.
La declaración resume una inconformidad acumulada durante años: las agencias son consideradas fundamentales para comercializar destinos, llenar vuelos, distribuir habitaciones y atender al viajero, pero carecen de mecanismos suficientes para protegerse cuando un proveedor incumple, suspende operaciones o deja de responder por servicios ya cobrados.
El caso de Magnicharters volvió a exhibir esa fragilidad. Hernández aseguró que alrededor del 60 por ciento de las agencias resultó afectado y estimó pérdidas superiores a los mil 34 millones de pesos, sin que hasta el momento —de acuerdo con su versión— exista un pronunciamiento firme de autoridades federales o estatales.
El presidente de FEMATUR reclamó que los reconocimientos al agente de viajes no se traduzcan únicamente en mensajes, ceremonias o felicitaciones anuales, sino en acciones concretas para defender su patrimonio y el dinero de sus clientes.
Su principal petición es la creación de un fondo que responda ante cierres o quiebras de aerolíneas. También exigió que las autoridades investiguen a los responsables de empresas que suspenden operaciones después de haber comercializado boletos y paquetes para temporadas futuras.
Hernández defendió asimismo la existencia de las asociaciones turísticas, al considerar que representan un instrumento para agrupar al sector y defender sus intereses. No obstante, reconoció que la capacidad de estos organismos es limitada cuando las autoridades no intervienen o cuando no existen disposiciones que obliguen a los proveedores a garantizar los recursos recibidos.
Las asociaciones pueden acompañar, organizar, denunciar y negociar, pero no tienen facultades para sancionar, recuperar dinero ni obligar a una empresa a indemnizar a los afectados. De ahí que FEMATUR insista en una participación más activa del gobierno.
El reclamo también alcanzó la política de promoción turística. Hernández señaló que México continúa sin un presupuesto suficiente y sin una estrategia institucional permanente para competir con destinos que invierten de manera constante en publicidad internacional.
Aseguró que la iniciativa privada ha expresado su disposición para aportar recursos y construir un fondo conjunto de promoción, pero sostuvo que no ha recibido una respuesta concreta.
“Ha habido insistencia. Les hemos dicho reiteradamente que nosotros también apoyamos, pero no hay respuesta. Seguimos sin presupuesto para la promoción”, declaró.
La falta de promoción afecta directamente a las agencias porque reduce la demanda, debilita la comercialización de destinos nacionales y limita la capacidad de competir frente a países que mantienen campañas continuas en los principales mercados emisores.
Para Hernández, no basta con aprovechar acontecimientos aislados como el Mundial. México necesita una estrategia constante, medible y construida junto con la iniciativa privada, en lugar de depender de momentos coyunturales o decisiones políticas.
Pese al tono crítico de su mensaje, el dirigente cerró con un reconocimiento a los agentes de viajes que han logrado mantenerse en pie tras sucesivas crisis.
“Felicitarlos porque se siguen manteniendo, siguen con la cara en alto, a pesar de que ha sido dañado su patrimonio nuevamente”, expresó.
También los convocó a continuar organizados y a insistir en la construcción de una alianza con las autoridades. Pero esa alianza, dejó claro, no puede seguir sustentándose únicamente en palabras.
El Día del Agente de Viajes dejó así una celebración incómoda para el gobierno y para la propia industria: se reconoce públicamente a quienes venden, asesoran y responden cuando un viaje fracasa, pero todavía no se construyen las garantías necesarias para respaldarlos cuando quienes fallan son las aerolíneas, los proveedores o las instituciones.
El mensaje de FEMATUR fue directo: si los agentes de viajes son realmente el punto medular de la actividad turística, es momento de demostrarlo con protección, presupuesto, interlocución y justicia.






