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Industria y Gobierno

Perú desafía la conectividad: menos vuelos, más turistas y una apuesta de 25 mdd en IBTM

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A pesar de operar con 53% menos frecuencias aéreas entre México y Perú que antes de la pandemia, el destino mantiene su avance en el mercado mexicano. El número de viajeros creció 4% durante el último año y ahora la estrategia apunta directamente al turismo de reuniones e incentivos, un segmento en el que su participación en IBTM Americas podría generar un impacto económico de 25 millones de dólares

Por segundo año Perú participó como destino invitado de IBTM Americas, una plataforma desde la que buscó demostrar que su propuesta para congresos, convenciones e incentivos no se limita a Lima, Cusco o Machu Picchu. Arequipa, Ica-Paracas e Iquitos también forman parte de la estrategia con la que el país quiere escalar posiciones dentro de la industria MICE sudamericana.

“Estamos felices por la receptividad que nos está dando el mercado mexicano. A través de esta feria estamos explorando la promoción de nuevos destinos y diversificando lo que tradicionalmente hemos trabajado”, señaló Max Rodríguez, director de PROMPERÚ en México.

Actualmente, Perú ocupa el quinto lugar de Sudamérica en el ranking de la Asociación Internacional de Congresos y Convenciones (ICCA), pero su objetivo es avanzar hacia la cuarta posición y, posteriormente, colocarse entre los tres principales destinos de la región.

La delegación peruana llegó a IBTM Americas acompañada por 13 coexpositores y con una agenda estimada de 400 citas de negocios. Sin embargo, su estrategia no se concentra únicamente en la Ciudad de México: PROMPERÚ trabaja para ampliar su presencia entre meeting planners, casas de incentivos y compradores de Monterrey, Guadalajara y otras ciudades del país.

“Esperamos un impacto económico de 25 millones de dólares a raíz de esta feria, pero no solamente trabajamos durante IBTM. Tenemos una serie de actividades coordinadas desde Lima y con nuestras oficinas comerciales para abrir vitrinas en distintos mercados”, explicó Elba Yáñez, coordinadora del segmento MICE de PROMPERÚ.

Experiencias que transforman el viaje

Más allá de presentar infraestructura hotelera, recintos y conectividad, Perú llevó a IBTM una muestra de las experiencias culturales que pueden integrarse a los programas de incentivos.

Representantes de las comunidades amazónicas de Pucallpa mostraron el arte kené, cuyos diseños expresan la identidad y cosmovisión de los pueblos originarios. La propuesta incluyó también los ícaros, cantos tradicionales de la Amazonía que permiten acercar a los viajeros a las lenguas, conocimientos y expresiones vivas de la región.

La intención, explicó Yáñez, es mostrar que un grupo puede viajar a la costa, los Andes o la Amazonía y encontrar experiencias inmersivas capaces de transformar una convención o un incentivo en algo mucho más profundo que una visita turística.

La cultura viva se suma a uno de los atributos más reconocidos del país: su gastronomía. Para el mercado MICE, este elemento puede convertirse en el hilo conductor de cenas de gala, recorridos por mercados, clases de cocina, degustaciones y experiencias alrededor del pisco.

Rodríguez destacó que México y Perú comparten culturas milenarias, tradiciones vivas y una afinidad gastronómica que facilita la conexión entre ambos mercados. En el caso de los viajes de incentivo, la cocina peruana funciona incluso como un factor decisivo al momento de elegir el destino.

Lima concentra restaurantes reconocidos internacionalmente, pero la propuesta gastronómica se extiende por todo el país y permite diseñar programas vinculados con ingredientes, técnicas y productos propios de cada región. A ello se suma el pisco, destilado bandera que puede incorporarse mediante visitas a viñedos, catas y talleres de coctelería.

La conectividad, el gran desafío

El crecimiento del mercado mexicano ocurre pese a uno de los principales obstáculos para el destino: la reducción de su conectividad aérea.

Antes de la pandemia, México y Perú estaban unidos por 81 frecuencias semanales. Posteriormente, la oferta descendió a 64 y, tras la imposición del requisito de visa para los viajeros peruanos, se redujo hasta 39 vuelos por semana.

“Si se comparan las 39 frecuencias actuales con las 81 que teníamos, la caída es de 53%. Sin embargo, a pesar de eso, hemos seguido creciendo en número de turistas y el último año registramos un incremento de 4%”, sostuvo Rodríguez.

Para compensar ese escenario, PROMPERÚ ha mantenido una estrategia continua con meeting planners, casas de incentivos y asociaciones especializadas, además de desarrollar programas conjuntos, acciones comerciales y esfuerzos para llevar eventos emblemáticos al país.

La expectativa es que, una vez recuperadas las condiciones de conectividad que existían antes de la pandemia, el flujo desde México pueda crecer con mayor fuerza. Mientras tanto, el destino busca que cada frecuencia disponible se traduzca en visitantes de mayor valor y en grupos interesados en combinar negocios, cultura, gastronomía y experiencias.

Cinco destinos para conquistar el mercado MICE

Lima encabeza la propuesta como puerta de entrada al país y uno de sus principales centros gastronómicos. Además de su oferta hotelera y de servicios, la capital suma un Centro Histórico renovado y distintas alternativas para recepciones, cenas y actividades culturales.

Cusco amplía la experiencia mucho más allá de Machu Picchu. La Ruta del Barroco Andino, el Valle Sagrado y las actividades con comunidades que conservan tradiciones heredadas desde la época inca permiten construir programas de incentivo con un fuerte componente histórico y humano.

Ica y Paracas ofrecen una combinación especialmente atractiva para los grupos: experiencias alrededor del pisco, recorridos por las dunas, paseos en vehículos todoterreno, atardeceres en el desierto y observación de estrellas y constelaciones.

Arequipa, conocida como la Ciudad Blanca por sus construcciones de sillar, incorpora arquitectura colonial, patrimonio, gastronomía y el Valle del Colca, donde los viajeros pueden observar el vuelo del cóndor y convivir con comunidades que mantienen una identidad distinta a la de otras regiones peruanas.

La quinta apuesta es Iquitos, puerta de entrada a la Amazonía. Sus cruceros de lujo por el río Amazonas permiten conectar a los grupos con distintas comunidades e integrar actividades de responsabilidad social corporativa, naturaleza y gastronomía regional.

Estos cinco destinos cuentan con burós de convenciones que pueden acompañar a organizadores y compradores en la planeación de sus eventos. A ellos se suma PROMPERÚ, que opera como un buró nacional para orientar, vincular y facilitar el desarrollo de congresos, convenciones y viajes de incentivo.

La apuesta peruana es clara: crecer en el mercado MICE mexicano aun frente a las limitaciones aéreas y competir no solo con infraestructura, sino con experiencias que difícilmente pueden reproducirse en otro lugar. Cultura milenaria, Amazonía, gastronomía, pisco, desierto, ciudades coloniales y comunidades vivas forman parte de una propuesta que busca llevar a Perú del quinto lugar regional a las primeras posiciones del turismo de reuniones.

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