Nacionales
Luciérnagas, pulque y hongos: el verano tiene un destino llamado Nanacamilpa
Nanacamilpa de Mariano Arista, Tlaxcala. Cuando termina la primavera y llegan las primeras lluvias del verano, el bosque de San Felipe Hidalgo comienza a encenderse de manera natural. Miles de luciérnagas aparecen entre los árboles para ofrecer uno de los espectáculos bioluminiscentes más sorprendentes de México, un fenómeno que cada año convierte a Nanacamilpa en uno de los destinos de naturaleza más visitados del país.
Desde hace más de una década, durante la temporada que se extiende hasta los primeros días de agosto, lugareños, turistas nacionales y visitantes internacionales llegan a este municipio tlaxcalteca para internarse en el bosque y contemplar el ritual luminoso de estos pequeños insectos que encuentran aquí uno de los ecosistemas ideales para reproducirse.
Sin embargo, quienes llegan atraídos únicamente por las luciérnagas descubren rápidamente que Nanacamilpa es mucho más que un espectáculo nocturno. El destino ha construido una oferta turística integral donde la naturaleza, la gastronomía, las tradiciones y las experiencias rurales convierten una visita de unas cuantas horas en una escapada de varios días.

Experiencias como las que ofrece el santuario El Encanto de la Luciérnaga complementan el recorrido nocturno con talleres de barro, actividades de apicultura, recorridos interpretativos y dinámicas culturales que permiten conocer la riqueza natural y social de la región.
Los prestadores de servicios coinciden en que la temporada de luciérnagas representa uno de los principales motores económicos para la comunidad, al generar una importante derrama para hoteles, restaurantes, guías, artesanos y productores locales.
Nanacamilpa, el reino de los hongos
No es casualidad que el nombre de Nanacamilpa provenga del náhuatl y signifique “Campo sobre los hongos”.
Durante la temporada de lluvias, los bosques que rodean este Pueblo Mágico se convierten en un auténtico laboratorio natural donde florecen más de 300 especies de hongos de diferentes tamaños, colores, aromas y propiedades, convirtiendo a la región en uno de los destinos micológicos más importantes del país.
Cada año, investigadores, chefs, estudiantes y amantes del ecoturismo llegan para conocer esta extraordinaria biodiversidad.
Uno de los mejores ejemplos es Canto del Bosque, un hotel boutique que ha desarrollado una de las experiencias ecoturísticas más completas de Tlaxcala.
Guiados por recolectores locales, los visitantes recorren los senderos aprendiendo a distinguir hongos comestibles, tóxicos y otras especies fundamentales para el equilibrio del ecosistema, mientras conocen las técnicas tradicionales de recolección responsable que han sido transmitidas de generación en generación.
La experiencia no termina en el bosque.
Al regresar, cocineras y cocineros tradicionales reciben a los participantes para preparar degustaciones elaboradas con los hongos recolectados durante el recorrido, permitiendo conocer de primera mano la riqueza gastronómica de la región y la importancia económica que esta actividad representa para muchas familias de Nanacamilpa.
Es una experiencia que une naturaleza, conocimiento, cultura y cocina en un mismo recorrido.
La Ruta del Pulque: un viaje a las raíces de México
Pero si existe otra experiencia que define la identidad de Nanacamilpa es, sin duda, el pulque.
La bebida ancestral por excelencia encuentra en esta región uno de sus principales bastiones de producción artesanal.
La Ruta del Pulque se ha consolidado como una de las experiencias turísticas más representativas de Tlaxcala al combinar historia, patrimonio, gastronomía y paisaje.
Los recorridos llevan a los visitantes por antiguas haciendas pulqueras que datan del siglo XVIII, extensos magueyales y tradicionales tinacales donde se conserva el proceso artesanal de elaboración del pulque.
Durante la experiencia, los visitantes conocen cada etapa del proceso: desde la extracción del aguamiel utilizando el tradicional acocote hasta el proceso de fermentación que da origen a esta emblemática bebida mexicana.
Por supuesto, el recorrido concluye con degustaciones de pulque natural y curados de distintos sabores.
Sitios como Hacienda San Cayetano, Rancho La Soledad y Rancho San Isidro mantienen viva la cultura del maguey gracias al trabajo de los tlachiqueros, quienes continúan realizando este oficio como lo aprendieron de sus padres, abuelos y bisabuelos.
Todavía es posible verlos recorrer los magueyales acompañados de sus burros de carga transportando cántaros repletos de aguamiel, una imagen que parece detenida en el tiempo y que forma parte del patrimonio vivo de Tlaxcala.
La Ruta del Pulque también permite disfrutar de la gastronomía tradicional, admirar los paisajes dominados por magueyes y, cuando el clima lo permite, contemplar a la distancia las siluetas del Popocatépetl y el Iztaccíhuatl.
Miel, chocolate y cocina con identidad
Nanacamilpa también sorprende por la diversidad de experiencias que enriquecen la estancia del visitante.
Una de ellas es el Museo de la Abeja, donde además de conocer la importancia de estos insectos polinizadores para los ecosistemas, los visitantes pueden convertirse por unas horas en apicultores.
Equipados con trajes especiales, viven la experiencia de trabajar directamente con las colmenas y comprender el proceso de producción de la miel.
La visita concluye con degustaciones de distintas variedades de miel y la posibilidad de adquirir productos derivados de la apicultura como jabones, velas y otros artículos elaborados por productores locales.
Otra parada obligada es la chocolatería boutique Ciprés.
Aquí, los asistentes descubren el recorrido completo del cacao, desde su transformación hasta convertirse en chocolate artesanal, además de degustar distintas presentaciones e infusiones elaboradas con este ingrediente.
Una cocina que sabe a Tlaxcala
La riqueza gastronómica de Nanacamilpa también encuentra uno de sus máximos exponentes en el restaurante Tequexquite, encabezado por el reconocido chef Andy Salazar.
Su propuesta combina técnicas contemporáneas con ingredientes tradicionales de la región, especialmente los hongos silvestres, ofreciendo una cocina profundamente ligada al territorio.
La experiencia culinaria continúa en la panadería Evolutiva, reconocida por haber creado el tradicional pan de pulque, un producto que puede acompañar tanto platillos salados como postres.
Y para quienes buscan opciones más casuales, Pizzas Happy ofrece un amplio menú que ha logrado convertirse en otro de los sitios preferidos de los visitantes.
Dormir en medio del bosque
La oferta turística se complementa con hoteles boutique, cabañas y hospedajes que pueden reservarse mediante plataformas digitales.
Algunos establecimientos ofrecen experiencias de glamping, permitiendo dormir en medio del bosque sin renunciar a las comodidades, una alternativa que cada vez atrae a más viajeros interesados en el turismo de naturaleza y aventura.
Mucho más que una temporada de luciérnagas
Aunque cada verano las luciérnagas son las protagonistas, Nanacamilpa ha demostrado que su verdadero atractivo radica en la suma de experiencias que ofrece al visitante.
Naturaleza, biodiversidad, gastronomía, tradiciones, cultura, apicultura, hongos, pulque, chocolate y hospitalidad conviven en un mismo destino que ha sabido construir una oferta turística auténtica y sostenible.
Porque aquí, las luces del bosque son apenas el comienzo de un viaje que invita a descubrir uno de los rincones más fascinantes de Tlaxcala.
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