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Agencias y Operadores

En la celebración del “Día del Agente de Viajes”
El turismo no avanza, sobrevive… y las agencias exigen justicia

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El Día del Agente de Viajes se convirtió en un llamado de atención para las autoridades turísticas. Mientras el presidente de la Federación Mexicana de Asociaciones Turísticas (Fematur), Jorge Hernández Delgado, exigió protección para las agencias de viajes, un fondo de garantía ante la quiebra de aerolíneas y una política de promoción más eficaz, la secretaria de Turismo federal, Josefina Rodríguez Zamora, volvió a ausentarse de la celebración por segundo año consecutivo, enviando en su representación a la subsecretaria Nathalie Desplas.

Lejos del tradicional mensaje de reconocimiento, Hernández aprovechó la conmemoración para hacer un diagnóstico del momento que vive la industria turística y advertir que, pese a que México se mantiene entre los países más visitados del mundo, el sector enfrenta riesgos que podrían frenar su crecimiento si no existe una verdadera coordinación entre las autoridades y la iniciativa privada.

“Vengo a hablarles de futuro, de empleo y de orgullo nacional, porque el turismo no es solamente tomarse fotografías. El turismo es desarrollo y el agente de viajes es quien lo hace posible”, señaló ante representantes de asociaciones, agencias mayoristas, minoristas y empresas turísticas.

El presidente de Fematur sostuvo que el turismo es una industria que no se exporta, sino que se consume y genera beneficios dentro del país, al movilizar recursos hacia hoteles, restaurantes, transportistas, guías, artesanos y comunidades locales.

Sin embargo, advirtió que el turismo no llega por sí solo y que son los agentes de viajes quienes construyen las rutas, orientan al pasajero y deciden hacia dónde se dirige una parte importante de la derrama económica.

“Internet vende vuelos; el agente de viajes vende México. Nosotros somos el primer embajador que tiene el país. Antes de que los viajeros pisen Chichén Itzá o prueben el mole, hablan con nosotros”, afirmó.

Hernández explicó que la función del asesor va mucho más allá de reservar vuelos y habitaciones, pues su trabajo permite distribuir los flujos turísticos y evitar que la derrama se concentre únicamente en cadenas o destinos saturados.

“Nosotros decidimos si mandamos al turista a un all inclusive genérico o le armamos una ruta por los Pueblos Mágicos; si el dinero se queda en una cadena extranjera o llega a una comunidad”, apuntó.

También llamó a las agencias a dejar de vender únicamente itinerarios para comenzar a diseñar experiencias capaces de generar una conexión más profunda entre el visitante y los destinos mexicanos.

“No vendemos noches. Vendemos la madrugada en Teotihuacán, la cena con una familia y la razón para que ese turista regrese y recomiende México”, expresó.

Las agencias continúan pagando las crisis aéreas

Uno de los momentos más fuertes del discurso llegó cuando Hernández abordó la vulnerabilidad de las agencias frente al cierre de aerolíneas.

Recordó que desde la desaparición de TAESA han quebrado 22 líneas aéreas mexicanas y sostuvo que, en todos esos casos, los agentes de viajes terminaron asumiendo gran parte del costo económico, operativo y reputacional ante los pasajeros.

El caso más reciente, señaló, fue Magnicharters, que dejó de operar el pasado 11 de abril y provocó una afectación que Fematur estima en mil 134 millones de pesos para las agencias.

De acuerdo con los cálculos presentados por el dirigente, Magnicharters realizaba alrededor de 18 vuelos diarios, con un promedio de 70 pasajeros por operación, lo que representaba aproximadamente mil 260 viajeros cada día.

Con paquetes promedio de 10 mil pesos por persona, la suspensión significó que alrededor de 12 millones 600 mil pesos diarios dejaran de circular a través de la cadena de comercialización.

La afectación, explicó, no se limitó a las comisiones perdidas. Las agencias tuvieron que atender cancelaciones, tramitar reembolsos, buscar vuelos alternativos, reacomodar pasajeros y, en muchos casos, cubrir costos para evitar que sus clientes perdieran completamente sus viajes.

“En ninguno de esos 22 cierres hemos tenido el apoyo real de las autoridades. Los costos los asumimos nosotros. Las agencias de viajes somos quienes damos la cara al pasajero, quienes reacomodamos y quienes resolvemos. Y además pagamos las penalizaciones”, reclamó.

Hernández recordó que el cierre de la antigua Mexicana de Aviación dejó pérdidas estimadas en 300 millones de pesos para las agencias, una cifra que, aseguró, fue superada ampliamente por la crisis de Magnicharters.

“Hoy, con mil 134 millones de pesos por el cierre de Magnicharters, ya se superó casi cuatro veces esa cifra. Y seguimos solos”, sostuvo.

El presidente de Fematur cuestionó cómo puede pedirse a la industria avanzar y competir internacionalmente cuando cada quiebra aérea abre un nuevo boquete financiero que debe ser cubierto por el patrimonio de las agencias.

“El turismo no avanza, sobrevive”

Hernández advirtió que ocupar una posición relevante en la clasificación mundial de llegadas internacionales no garantiza que México mantenga su competitividad.

Bajo la frase “el turismo no avanza, sobrevive”, señaló que el país enfrenta una creciente competencia de destinos que invierten mayores recursos en promoción, infraestructura, conectividad y seguridad.

Indicó que naciones como Turquía, Italia y Tailandia han reforzado sus estrategias para captar viajeros, mientras México continúa sin una promoción internacional suficientemente sólida y permanente.

“Si no hacemos acciones conjuntas entre autoridades e iniciativa privada, no vamos a subir al quinto lugar. Vamos a descender”, alertó.

Subrayó que perder dos o tres posiciones en el ranking mundial no sería únicamente un cambio estadístico, sino que tendría consecuencias directas en el empleo, la ocupación hotelera, la supervivencia de las agencias y la llegada de divisas a las comunidades.

“Descender no es un número. Significa empleos en riesgo, hoteles vacíos, agencias cerrando y miles de millones de dólares que no llegan a las comunidades”, enfatizó.

También advirtió que México está perdiendo la batalla de la percepción frente a destinos que han logrado posicionarse con una promoción institucional constante.

“El turista puede elegir Perú sobre Oaxaca porque allá sí hacen promoción de manera institucional. La diferencia estará en lo que hagamos durante los próximos 24 meses”, afirmó.

Fondo de garantía, seguridad jurídica y promoción inteligente

Ante este panorama, el dirigente planteó una agenda concreta para las autoridades turísticas y económicas del país.

La primera petición fue la creación de un fondo de garantía para proteger a pasajeros y agencias cuando una aerolínea suspenda operaciones o se declare en quiebra.

También exigió mayor seguridad jurídica, con reglas que impidan que los intermediarios sean quienes terminen cubriendo las pérdidas generadas por empresas que dejan de prestar el servicio contratado.

A ello sumó la necesidad de recuperar una promoción turística institucional, estratégica y permanente.

“Necesitamos promoción inteligente, no política”

Hernández también dirigió un mensaje a la iniciativa privada, a la que pidió reinvertir, capacitar al personal, exigir condiciones justas a los proveedores y fortalecer la unidad del sector.

A los agentes de viajes les solicitó dejar de competir únicamente mediante cotizaciones y comenzar a defender con mayor fuerza su conocimiento, experiencia y capacidad para seleccionar productos adecuados para cada cliente.

“Necesitamos dejar de cotizar y empezar a curar a México y a defender nuestro gremio”, dijo.

Su mensaje concluyó con una de las frases más contundentes de la jornada:

“El gobierno pone la pista, el hotel pone el cuarto, pero nosotros ponemos la razón del viaje. Y también ponemos la cara cuando todo falla. México no necesita más turistas; necesita mejor turismo y justicia para quien lo hace posible”.

Josefina Rodríguez vuelve a ausentarse

El fuerte llamado de Fematur contrastó con la ausencia de la secretaria de Turismo federal, Josefina Rodríguez Zamora, quien por segundo año consecutivo no acudió a la celebración del Día del Agente de Viajes.

En su lugar asistió la subsecretaria de Turismo, Nathalie Desplas, quien explicó que la titular de Sectur se encontraba atendiendo una encomienda de la presidenta Claudia Sheinbaum.

Desplas transmitió un saludo de Rodríguez Zamora y aseguró que la secretaria “siempre está cerca del sector”. Sin embargo, su nueva ausencia no pasó inadvertida, particularmente en una jornada dedicada a reconocer a quienes comercializan los productos turísticos, atienden directamente a los viajeros y responden ante ellos cuando falla algún proveedor.

La ausencia consecutiva de la máxima autoridad turística federal fue interpretada como un nuevo desaire hacia un gremio que, durante el mismo encuentro, reclamó precisamente falta de interlocución, respaldo y mecanismos de protección por parte del gobierno.

Incluso el propio Jorge Hernández hizo referencia a las ocasiones en que la autoridad federal ha dejado esperando al sector, antes de iniciar su discurso de exigencias.

Durante su intervención, Natalie Desplas reconoció el trabajo de las agencias de viajes y agradeció la presencia de organismos como Fematur, AMAV CDMX y el Grupo Mexicano de Asociaciones de Agencias de Viajes y Empresas Turísticas.

Recordó además su vínculo personal con la actividad, al señalar que llegó a México hace cuatro décadas gracias a un agente de viajes y que, aunque conserva sus raíces francesas, decidió establecerse en el país.

La subsecretaria destacó que el trabajo de las agencias tiene un impacto directo en el desarrollo económico, pues fortalece a hoteles, restaurantes, transportistas, guías, artesanos, prestadores de servicios y comunidades locales.

Señaló que cerca de cinco millones de personas trabajan directa o indirectamente en actividades relacionadas con el turismo, una cifra que demuestra, dijo, la capacidad del sector para generar empleos y bienestar.

“Queremos más turistas, más derrama económica y más ocupación hotelera, pero, sobre todo, queremos generación de empleo para nuestra gente”, expresó.

Desplas también reconoció el papel de los agentes de viajes en la cadena de valor y aseguró que una parte importante de los beneficios turísticos se debe a su capacidad para promover destinos y canalizar visitantes.

No obstante, sus palabras de reconocimiento convivieron con la inconformidad expresada desde el mismo presídium. Mientras la representante de Sectur hablaba de cercanía con la industria, Fematur reclamaba que las agencias siguen asumiendo solas los costos de las crisis aéreas y que no existen respuestas suficientes por parte de las autoridades.

Falta personal y crece la competencia extranjera

Por su parte el presidente de la Asociación Mexicana de Agencias de Viajes de la Ciudad de México, Raymundo Flores Meléndez, puso sobre la mesa otro problema que está afectando a la actividad: la creciente dificultad para contratar y retener personal.

Flores aseguró que las empresas enfrentan complicaciones para encontrar colaboradores dispuestos a permanecer en sus puestos, adaptarse a los horarios y cumplir con las reglas internas de trabajo.

Advirtió que esta situación no afecta únicamente al turismo, pero reconoció que representa un desafío adicional para las agencias, cuya operación requiere atención permanente, conocimiento de destinos y capacidad para solucionar problemas.

Ante este escenario, consideró indispensable que los profesionales se preparen para incorporar la inteligencia artificial a sus procesos de trabajo.

“No solamente basta con el servicio y con el conocimiento. Ahora también tenemos que conocer y utilizar las herramientas de inteligencia artificial”, afirmó.

Flores sostuvo que las asociaciones deben reforzar sus programas de capacitación para evitar que las agencias pierdan competitividad frente a empresas y plataformas con mayor desarrollo tecnológico.

También alertó sobre el crecimiento de proveedores internacionales que venden directamente sus productos a las agencias minoristas, desplazando en algunos casos a los mayoristas mexicanos.

Reconoció que el sector nacional debe revisar sus fallas y mejorar sus condiciones comerciales, pero pidió a las agencias considerar los riesgos de comprar a empresas extranjeras que no están legalmente establecidas en México.

Entre esos riesgos mencionó la falta de respaldo local, problemas fiscales y la ausencia de facturas válidas ante el Servicio de Administración Tributaria.

Su petición fue que las agencias minoristas recuperen la confianza en los mayoristas mexicanos establecidos, siempre que éstos ofrezcan profesionalismo, servicio, seguridad y productos competitivos.

Aztlán se presenta como nuevo atractivo turístico

Como anfitrión del encuentro, Juan Antonio Gasca, director comercial del Parque Aztlán, destacó que el recinto fue concebido no sólo como un espacio de entretenimiento, sino también como un proyecto de desarrollo económico para la Ciudad de México.

Explicó que una de sus principales ventajas es que no cobra acceso general, por lo que las familias pueden ingresar, recorrer sus instalaciones, consumir alimentos o convivir sin necesidad de comprar previamente un paquete de atracciones.

Gasca aseguró que el proyecto busca recuperar la convivencia familiar y convertirse en un espacio digno para los habitantes de la capital y los turistas.

Señaló que la seguridad, la hospitalidad, la limpieza, la imagen y la tranquilidad forman parte de los principios con los que opera el parque.

También destacó la Rueda 360 como uno de los nuevos íconos del paisaje urbano y aseguró que el recinto busca integrarse a la oferta que los agentes de viajes presentan a sus clientes nacionales e internacionales.

“No nos sentimos solamente un parque de diversiones. Nos sentimos un parque de desarrollo económico y un punto de encuentro para las familias mexicanas”, indicó.

Por parte de la Secretaría de Turismo de la Ciudad de México, Jorge Guerrero, director general de Servicios al Turismo, señaló que la capital debe aprovechar la visibilidad alcanzada durante la Copa Mundial y convertirla en beneficios turísticos de largo plazo.

Aseguró que los agentes de viajes son una de las piezas más importantes para atraer visitantes y comparó su función con la de los delanteros de un equipo de futbol, al ser quienes concretan la llegada del turista.

El funcionario sostuvo que, después del Mundial, la Ciudad de México enfrentará una nueva etapa en la que deberá capitalizar la exposición internacional y mantener el trabajo conjunto con empresarios y agencias.

Un festejo diferente, pero con ausencias visibles

La celebración también marcó un cambio de formato respecto de los encuentros tradicionales.

El desayuno protocolario fue sustituido por una convivencia dentro del Parque Aztlán, donde los asistentes pudieron conocer sus atracciones y participar en una jornada con un tono más dinámico.

El cambio permitió acercar a los agentes de viajes a uno de los nuevos productos turísticos de la capital y ofrecerles una experiencia distinta a la de años anteriores.

Sin embargo, el nuevo formato también dejó ver la ausencia de varios directivos y figuras históricas de la industria que habitualmente participaban en esta celebración.

La falta de esos liderazgos, sumada a la segunda ausencia consecutiva de la secretaria de Turismo federal, contrastó con la relevancia que todos los discursos atribuyeron a los agentes de viajes.

Así, una jornada concebida para celebrar al gremio terminó convertida en un espacio de reflexión y reclamo: las agencias mantienen su papel como intermediarias, promotoras y solucionadoras de crisis, pero continúan esperando protección, interlocución y justicia para quienes hacen posible que el turismo se mueva.

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